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El diseño del escenario es tan importante como la obra a presentar

Cuando vamos a una obra de teatro muchas veces nos concentramos más en la escenografía que tenemos al frente en lugar de concentrarnos en la obra que se está presentando o el mensaje que nos dan, y esto sucede porque de la misma forma que con algunos elementos de la vida cotidiana, prestamos más atención de detalle a los elementos que conforman una escena, viendo la escena completa. No solo aplicamos este aspecto en el teatro, ya que si por ejemplo vamos a comprar barbacoas prefabricadas en una exhibición, observamos todos los detalles alrededor del producto para asegurar que la decisión que estamos a punto de tomar sea la correcta.

El diseño de las escenografías teatrales tienen procesos creativos muy complejos para quienes no saben todo lo necesario antes de ver nuestra obra favorita. Quien se encarga de este trabajo es un escenógrafo, alguien con muchos conocimientos que se podría decir especialista en arquitectura escénica y demás factores que se necesitan para completar los diferentes procesos. Dependiendo del tipo de obra, lugar de la misma, acustica luz, versatilidad y el peso a desplazar que tiene la escena en el escenario se puede tener una forma de ensamblar, transportar, desmontar e incluso reciclar.

Todo esto puede variar dependiendo del contenido de la obra donde se tienen diferentes elementos que diferencian o dan una importancia diferente a la escena, así como materiales, colores, formas y texturas a utilizar, logrando que todas las personas en el teatro puedan disfrutar de la misma forma lo que se ha creado. Estas no solo aparecen en las obras, sino que pasan a formar parte de los actos o eventos donde se tenga un juego con el público o una representación, tal y como lo son las conferencias, stand comerciales, cine, televisión, conciertos, escaparates y demás, donde los detalles son los que marcan la diferencia y definen el tipo de experiencia que tendrán las personas.

Muchas veces al pensar en la escenografía, asumimos que era colocar un telón en el fondo que separe los bastidores del acto principal, pero en realidad nos vemos de frente a un proceso complejo y largo, donde intervienen muchas personas, como lo son los arquitectos y que aporta diferentes aspectos dependiendo de la creación y la interpretación que se tenga de determinado espacio o determinada escena. Con estudiar arquitectura no tendremos todos los conocimientos necesarios, por lo que en muchos casos para quienes desean dedicarse al diseño y ejecución de la escenografía se recomienda una formación en escenografía específicamente.

Está formación ahora se tiene disponible mediante libros, cursos, experiencia y demás herramientas que aporta los conocimientos necesarios para combinar la visión del director de la obra con la del profesional que la convertirá en realidad, estudiando todos los elementos, personajes e incluso sentimientos que se esperan transmitir al público, pudiendo ayudar a tener y recrear esos sentimientos con un ambiente ideal. Estos sentimientos los podemos tener sin importar el escenario o el ámbito donde nos encontremos.

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