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La Revista Teatral, el género que nunca muere

Si eres una persona que a pesar que afronta un momento en la vida que puede ser algo triste, como afrontar una enfermedad degenerativa como el cáncer, es importante que durante los cuidados paliativos disfrutes tus días haciendo actividades que te hagan feliz. Si el teatro es una de esas cosas, entonces sigue leyendo.

La revista encuentra su origen en el denominado género chico, este es una forma de subgénero que es parte integrante del mismo.

En cuanto a su estructura, consiste en una obra de carácter musical que se conforma por una sucesión de escenas yuxtapuestas que apenas gozan de un enlace  argumental salvo la alusión a la actualidad pasada o presente (acontecimientos políticos, sociales, culturales, críticas a personajes públicos, crónicas de sucesos o ciertas alegorías de personajes, situaciones, acciones, modas, entre otros.

La revista como tal, no se trata de un “género en su esencia”, pues goza de ciertas influencias que la han moldeando con el tiempo, siendo influenciada por otra serie de géneros tales como:

El Sainete: de este tomo el folclore urbano y regional (sobre todo el de corte madrileño), pero también argumentos y tipos característicos. Sus formas descriptivas (satíricas y costumbristas), la sencillez temática, el fortísimo tono popular y la potencia descriptiva de los ambientes de tipos madrileños y el ambiente popular continuará hasta el declive del género.

El Vodevil: de este se adiciono si carácter satírico y burlesco de determinadas canciones, así como de los enredos surgidos en la alcoba, que en líneas generales son de corte erótico, de las situaciones un tanto  picantes colmadas de equívocos y malas interpretaciones que conducen a los personajes (masculinos en calzoncillos, femeninos en deshabillé) hasta situaciones límite, siempre hilarantes que se acabarán aclarando, siempre con final feliz

El Misic-Hall: cuya influencia se da debido a la espectacularidad y el atractivo erótico de sus bailarinas, la yuxtaposición de escenas o sketches sin alguna ilación y la sátira de actualidad. 

El Cabaret: influyó con sus chistes de marcado acento sexual, también por las sátiras más agresivas y las actuaciones más corrosivas, el contacto directo con el público y la participación de éste requerida por algunos artistas.  

La Opereta: de ella adoptará el cosmopolitismo y la apropiación de maneras extranjeras; la majestuosidad, elegancia, la fastuosidad, la música elegante, los primorosos decorados, los argumentos basados en princesitas que no poseen el amor correspondido, países exóticos y lujosos. 

Del Género Ínfimo: hará suyo ese tono picante, atrevido, insinuante y sensual usado por las bailarinas, las letras de las canciones, el cuplé en sus diversas vertientes: de actualidad, político, y sicalíptico. 

Del Musical Americano: de este la revista adoptó el acercamiento de la mujer, tanto como público, como parte fundamental del espectáculo al erigirse como indiscutible protagonista del mismo, el buen gusto, la brillantez, la solemnidad de las producciones. 

De la Tonadilla Escénica: la revista se apropió de la carga españolista de diversos argumentos, de las letras de sus canciones, de los asuntos referentes al amor, de los palatinos sentenciosos y costumbristas así como los peculiares estribillos de muchas de sus composiciones.  

De los Bufos: tomó el atractivo erótico de las bailarinas y la espectacularidad, el argumento de carácter ligero y la inclusión del coro de suripantas, todo esto constituyó su influencia más fundamental. 

Del Café-Cantante: decidió conservar ese contacto tan directo con el público y la activa participación del mismo como parte fundamental del espectáculo.